Ciudad de México.- En el acto de clausura de sus giras informativas con motivo del Segundo Informe de Gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dirigió un contundente mensaje centrado en la defensa irrestricta de la soberanía nacional y la exigencia de respeto absoluto a la autodeterminación del país frente a cualquier potencia extranjera.
A diferencia de sus intervenciones en los treinta y un estados previos, donde priorizó la enumeración de programas sociales o la crítica a administraciones pasadas del PRI y el PAN, la mandataria optó por colocar los principios de independencia, libertad e igualdad en el núcleo central de su discurso frente a la ciudadanía congregada en el Centro Histórico.
Desde el templete instalado a espaldas de Palacio Nacional, la jefa del Ejecutivo federal enfatizó que la independencia sigue siendo el eje rector de la nación mexicana, remarcando que el pueblo rechaza categóricamente cualquier intento de injerencia, intervencionismo o violación a la territorialidad.
Las declaraciones de la presidenta subrayaron la postura doctrinal de su administración en materia de política exterior y seguridad nacional, en un evento marcado por un ambiente de respaldo popular y un fuerte contenido ideológico y patriótico.
Tras fijar la postura institucional sobre la soberanía del Estado mexicano, la mandataria procedió a repasar los principales avances legislativos y proyectos estructurales impulsados durante su gestión.
Entre los puntos destacados de su informe, Sheinbaum hizo referencia a las reformas constitucionales que ya se encuentran vigentes en el ordenamiento jurídico, así como a las nuevas disposiciones normativas en materia de democracia participativa, incluyendo la prohibición de la reelección que entrará en vigor a partir del año dos mil treinta.







