China. – China ha suspendido la importación de productos de pollo y sorgo provenientes de varias empresas de Estados Unidos, en una medida que se enmarca dentro de las represalias comerciales contra las políticas arancelarias implementadas por Washington.
Esta acción se tomó después de que se detectaran sustancias peligrosas en dichos productos, lo que ha incrementado la tensión en la guerra comercial entre ambas potencias.
La Administración General de Aduanas de China informó que, tras una inspección detallada, se hallaron trazas de furacilina, una sustancia prohibida en el país, en tres lotes de productos de pollo provenientes de las empresas estadounidenses Mountaire Farms of Delaware y Coastal Processing.
Además, se detectó salmonela en polvo de carne y huesos de aves de corral de las empresas American Proteins, Darling Ingredients y nuevamente Mountaire Farms, lo que resultó en la suspensión de las exportaciones de estos productos hacia China.
La medida también incluyó la suspensión de las importaciones de sorgo proveniente de la empresa C&D, luego de que se encontraran niveles excesivos de zearalenona, una micotoxina que representa un riesgo para la salud.

En su comunicado, las autoridades chinas señalaron que las decisiones tomadas tenían como objetivo “prevenir riesgos en la fuente” y proteger tanto la producción ganadera como la salud de los consumidores.
Además, subrayaron que estas acciones son “necesarias, científicas y razonables” y están alineadas con las leyes y regulaciones nacionales e internacionales.
Esta suspensión de importaciones de productos estadounidenses se produce justo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, implementara un arancel del 34% sobre los productos chinos, elevando el total de las tarifas estadounidenses a China a un 54%.
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Esta medida se añade a las tarifas del 20% ya impuestas, lo que ha intensificado las tensiones entre los dos países, que han estado involucrados en una creciente guerra comercial durante los últimos meses.
La respuesta de China refleja su determinación de enfrentar las políticas arancelarias de Estados Unidos con acciones concretas, mientras ambos gobiernos buscan equilibrar sus posiciones en un conflicto que afecta a las economías globales.







