Ciudad de México.- Sergio Pérez reconoció que su etapa como compañero de Max Verstappen en Red Bull representó uno de los mayores retos dentro de la Fórmula 1, al tratarse de una estructura deportiva diseñada alrededor del piloto neerlandés. El mexicano, ahora integrante de la nueva escudería Cadillac, expuso que compartir equipo con el tricampeón mundial implicaba una presión constante y un entorno competitivo complejo dentro de la máxima categoría del automovilismo.

Durante su paso por la escudería austriaca, Pérez enfrentó un contexto en el que la prioridad deportiva recaía claramente en Verstappen, lo que derivó en tensiones internas cuando los resultados del mexicano se acercaban o superaban los de su compañero. Incluso en momentos en los que ambos peleaban de manera directa por victorias y puntos importantes del campeonato, el desempeño de Pérez se vio afectado por la dificultad para mantener el control del monoplaza bajo esas condiciones.

A pesar de ello, el piloto tapatío cerró su ciclo en Red Bull con resultados destacados, entre ellos un subcampeonato mundial, un tercer lugar general y varios años dentro del top cuatro del campeonato de pilotos. De cara a la temporada 2026, Pérez afrontará una nueva etapa con Cadillac, escudería que debutará en la Fórmula 1, con la intención de capitalizar la experiencia adquirida y aplicar los aprendizajes obtenidos durante su paso por uno de los equipos más dominantes de la era reciente.