Saltillo.- Más que por mala atención a los pacientes, la cancelación del contrato de subrogación que el Instituto Mexicano del Seguro Social tenía con Plenitud Centro Coahuilense de Hemodiálisis, se debió a observaciones de fiscalización hechas por parte de la Secretaría de la Función Pública, por lo que a partir del primero de enero se hizo efectiva la suspensión de actividades con el instituto.
A pesar de que la empresa la clínica de hemodiálisis fue notificada desde el mes de junio del 2022, por tratarse de un tema de soporte de vida, continuó atendiendo pacientes hasta el 31 de diciembre, para garantizar el tratamiento a quienes estaban ya programados, señaló el delegado del IMSS Leopoldo Santillán.

La inhabilitación a la clínica fue por dos años a partir del ocho de junio del 2022, por lo que a partir de enero se hizo un contrato hasta el mes de marzo de este año, mientras que de las oficinas centrales del instituto se lanza la convocatoria nacional para la licitación del servicio.







