Colombia.- Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores fueron capturados este 3 de enero de 2026 tras una operación militar encabezada por Estados Unidos durante el gobierno de Donald Trump, en un hecho que representa un punto de quiebre para Venezuela y la región. La acción se desarrolló durante la madrugada, cuando se reportaron explosiones en Caracas y ataques dirigidos contra instalaciones militares estratégicas, lo que derivó en el colapso del aparato de poder chavista y el reconocimiento de su caída por parte de figuras clave del régimen.
La intervención se produjo en medio de una ofensiva aérea y terrestre que comenzó alrededor de las 2:00 de la mañana, hora local en Colombia, generando un fuerte impacto político y militar. La rápida pérdida de control por parte del gobierno venezolano aceleró el desenlace de la operación, que fue presentada como una acción directa para desarticular la cúpula en el poder tras años de tensiones internacionales y sanciones.
El episodio ha sido comparado con la captura del exdictador panameño Manuel Antonio Noriega en 1990, quien fue derrocado por fuerzas estadounidenses tras la llamada Operación Causa Justa. Al igual que entonces, la presión militar y psicológica resultó determinante para forzar la rendición del líder señalado, en una intervención que revive paralelismos históricos sobre el papel de Estados Unidos en la región y sus consecuencias políticas a largo plazo.







