Ciudad de México.- En un informe revelador del Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos, se advierte que la falta de inspecciones de salida y decomisos por parte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) está desaprovechando la oportunidad de frenar el acceso de grupos del crimen organizado a valiosos activos. Según el informe, los oficiales de la CBP no llevan a cabo inspecciones ni decomisos de manera consistente, lo que permite que dinero, armas de fuego, explosivos y narcóticos lleguen a manos de grupos criminales que perpetran la violencia transfronteriza.

El problema radica en la falta de un «programa estructurado de inspección», lo que resulta en variaciones significativas en la frecuencia de las inspecciones, las técnicas utilizadas y la tecnología disponible en diferentes cruces fronterizos. Los agentes, según el informe, dependen en gran medida de su «criterio profesional» para decidir cuándo y a quién revisar en los puntos aduanales.

Además, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF) revela que entre 2017 y 2022 se han analizado 123 mil rifles y pistolas decomisadas en México, la mayoría provenientes de armerías estadounidenses. Aunque la ATF tiene atribuciones para combatir el tráfico ilegal de armas, sus operativos no abarcan la frontera, dejando puntos débiles sin cubrir.

Las estadísticas de la patrulla fronteriza muestran una disminución del 66% en el decomiso de armas entre los años fiscales 2022 y 2023 en comparación con el periodo 2020-2021. Aunque la pandemia de covid-19 contribuyó a un aumento temporal en decomisos en 2021, la falta de una estrategia integral ha llevado a que las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico refuercen su poder de fuego con más de 24 mil armas aseguradas en los dos años más críticos de la crisis sanitaria. La situación resalta la urgencia de implementar medidas más efectivas en la frontera para combatir el crimen organizado.