El gobierno de El Salvador, encabezado por Nayib Bukele deportó al periodista mexicano Daniel Lizárraga.

La autoridad federal argumentó que Lizárraga no pudo acreditar su profesión. 
 

Ernesto Núñez Albarrán, asesor del Instituto Nacional Electoral (INE), expuso que Daniel Lizárraga «se desempeñaba desde hace meses como editor en El Faro».

Núñez mencionó que El Faro es un medio al que Bukele no le ‘perdona’ el ejercicio de un periodismo ‘libre y crítico’.

Por su parte El Faro mencionó «uno de los periodistas más destacados de América Latina no ha podido demostrar que es periodista, según el Gobierno salvadoreño».

«Consideramos esto una forma más de acoso contra nosotros y un intento más por limitar nuestro ejercicio periodístico», agregó el medio.