Saltillo.- Como parte de las estrategias para mejorar y hacer más fluida la vialidad sobre el bulevar Venustiano Carranza, el Gobierno de Saltillo se dio a la tarea de realizar algunas adecuaciones como fue, la colocación de ballenas para evitar la incorporación al Distribuidor Vial de los autos que circulan de norte a sur sobre la lateral del bulevar Carranza, medida que a la fecha ha dado resultados, pues ha contribuido a agilizar el tránsito vehicular evitando que los automovilistas intenten tomar el Distribuidor Vial para incorporarse al bulevar Nazario Ortiz Garza.
Otra de las medidas fue la instalación de una cantidad importante de boyas en el carril izquierdo del V. Carranza antes de llegar al Distribuidor Vial, esta acción con el objetivo de que se respete la fila de las unidades para tomar el bulevar Nazario Ortiz Garza.

Las boyas metálicas son de dos tipos, las normales de media circunferencia, pero las otras son de mayor altura que han ocasionado severos daños en varios autos al momento de pasar por encima de ellas, si bien a causa de la imprudencia de los conductores, las estructuras metálicas si representan un serio peligro.
En un principio estas verdaderas trampas para los conductores, fueron llamadas las poncha llantas, debido a la cantidad de neumáticos dañados por los grandes tornillos con los cuales están aseguradas a la carpeta asfáltica.
Con el paso del tiempo, y ante la irresponsabilidad de algunos conductores de no respetar la señalética, y por querer evitar rodeos para incorporarse a Nazario Ortiz Garza, se han arriesgado a pasar por las peligrosas boyas causando daños, ya no a los neumáticos, sino al cárter de la transmisión automática, como fue el caso hace unos días, de una familia originaria de Nuevo León, quienes, al desconocer la vialidad y los riesgos que representan las boyas, vieron truncado su viaje a la ciudad de Zacatecas, ya que al pasar por las peligrosas boyas la unidad en la que viajaban resultó dañada, y en cuestión de segundos se esparció el aceite de la transmisión. Por varios minutos la camioneta estuvo parada en el puente que conecta con el bulevar Nazario hasta la llegada de una grúa, mientras se formaban largas filas de vehículos que querían tomar el Distribuidor Vial.
Hasta ahí todo bien, pero el pasado sábado una madre de familia realizó la misma maniobra y al igual que la camioneta, su vehículo resultó dañado en el cárter y debido a la alta temperatura del motor, la unidad empezó a incendiarse hasta consumirla en su totalidad. La madre de familia iba acompañada de sus hijos menores que afortunadamente lograron salir ilesos a pesar del peligro al que estuvieron expuestos.
Si bien, el gobierno municipal se ha enfocado en mejorar la movilidad y acortar los tiempos de traslado de las personas con medidas como las del bulevar Carranza, estas deben de ir de la mano con garantizar la seguridad tanto de los peatones como de los automovilistas, y no enfocarse solamente a optimizar las vialidades de la ciudad colocando este tipo de boyas que por poco ocasiona una tragedia.







