Israel.- En la madrugada del jueves, un ataque israelí a una escuela en el centro de Gaza, utilizada como refugio por palestinos desplazados, resultó en la muerte de más de 30 personas, entre ellas 23 mujeres y niños, según informes de funcionarios locales de salud. El ejército israelí afirmó que milicianos de Hamás operaban desde la escuela, lo que justificó el ataque. Este trágico evento es parte de una campaña más amplia que Israel ha intensificado en la Franja de Gaza para enfrentar a los grupos armados.

Testigos y personal hospitalario indicaron que la escuela Al-Sardi, gestionada por la UNRWA, fue impactada por misiles que golpearon las aulas del segundo y tercer piso. Las víctimas, incluidos numerosos niños y mujeres, fueron trasladadas al hospital Mártires de Al-Aqsa en Deir al-Balah, donde los recursos ya estaban al límite. Imágenes de cuerpos alineados en el patio del hospital y testimonios desgarradores de personas buscando a sus seres queridos evidencian la magnitud de la tragedia.

El ejército israelí declaró que Hamás había establecido un complejo dentro de la escuela y que se tomaron medidas para minimizar el riesgo a civiles. Sin embargo, la realidad en Gaza es de hospitales desbordados y comunidades atrapadas en la violencia. Este ataque, sumado a otros recientes, ha intensificado las críticas internacionales y las demandas de un cese al fuego, aunque Israel insiste en continuar su ofensiva hasta desmantelar por completo a Hamás.