Ciudad de México.- Una investigación reciente, liderada por Yizhou Ma, becario postdoctoral en la Facultad de Medicina de Baltimore de la Universidad de Maryland, arrojó luz sobre la compleja conexión entre el estrés y los síntomas depresivos. La clave de esta intrincada relación se encuentra en el núcleo accumbens, según revela el estudio publicado en Psychological Medicine. Estos hallazgos son cruciales en la comprensión de desafíos comunes de salud mental que afectan a millones en todo el mundo.
El estudio se enfocó en desentrañar los misterios neuronales detrás de la relación entre el estrés y la depresión, dos fenómenos relacionados desde hace tiempo pero cuya dinámica precisa no se comprendía completamente. La investigación utilizó una muestra significativa de 22,195 adultos del Biobanco del Reino Unido, evaluados a lo largo de varios años, revelando una relación bidireccional significativa entre eventos estresantes y síntomas depresivos.
Los participantes calificaron sus síntomas depresivos y reportaron eventos estresantes, y los resultados mostraron que aquellos que experimentaron más eventos de vida estresantes eran más propensos a desarrollar síntomas depresivos, y viceversa. Esto sugiere que el estrés puede contribuir al desarrollo o empeoramiento de la depresión, pero también que la depresión puede llevar a experimentar más eventos estresantes.
Uno de los descubrimientos más destacados fue la asociación de los eventos estresantes con cambios en la integridad de la sustancia blanca en el cerebro, específicamente en el fórceps inferior, una región previamente vinculada al estrés y al trauma. Además, se observó una conectividad funcional en estado de reposo más débil entre el núcleo accumbens y la corteza orbitofrontal izquierda, crucial en la regulación emocional y toma de decisiones.
Los síntomas depresivos se asociaron con cambios en la estructura y volumen del cerebro, incluyendo adelgazamiento cortical y volúmenes más pequeños en estructuras subcorticales. Estos efectos se observaron especialmente en regiones como la corteza cingulada anterior rostral izquierda, la corteza orbitofrontal medial y el núcleo accumbens bilateral. Los resultados revelaron una mediación parcial de los síntomas depresivos en la relación entre eventos estresantes y el volumen del núcleo accumbens, así como una mediación parcial de los eventos estresantes en la relación entre síntomas depresivos y el volumen de esta región cerebral. Estos descubrimientos representan un paso significativo hacia la comprensión y abordaje más efectivo de la relación entre el estrés y la depresión.






