Ciudad de México.- En su más reciente libro, titulado «Gracias», el presidente Andrés Manuel López Obrador ha puesto de relieve una versión controvertida sobre el caso de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa. En este volumen, el mandatario destaca el testimonio de un testigo protegido que asegura que los estudiantes fueron incinerados en funerarias de Iguala, desafiando así otras líneas de investigación previamente establecidas.

López Obrador dedica un considerable espacio de 18 páginas en su libro al caso de los normalistas desaparecidos, incluyendo dos páginas que proporcionan contexto histórico relevante. Este material aborda conclusiones basadas en cuatro documentos, los cuales, según el presidente, arrojan luz sobre las dimensiones de la tragedia y forman parte del informe presentado por la Comisión Ayotzinapa, dirigida por Alejandro Encinas, hace dos años.

Entre la vasta cantidad de documentos que componen el expediente del caso, el presidente ha decidido incluir en su obra dos testimonios clave del testigo colaborador identificado como Neto. Estos testimonios añaden un elemento más a la compleja trama que rodea la desaparición de los estudiantes, generando tanto debate como interrogantes sobre las circunstancias reales que rodearon este trágico suceso.