Chiapas.– Luego de 12 años sin registros confirmados, un ejemplar joven de águila arpía fue captado en la Selva Lacandona por un campesino que logró fotografiarla cuando el ave soltó a su presa y se posó en lo alto de un árbol. Las imágenes, obtenidas en junio de 2023 cerca de la frontera con Guatemala, fueron analizadas por especialistas que determinaron que se trata de un ejemplar de entre 28 y 38 meses de edad, en proceso de dejar el nido. Este hallazgo sugiere la existencia de al menos una pareja reproductiva en territorio mexicano.

La presencia de este depredador tope, una de las aves más grandes del mundo, fue durante años considerada extinta en el medio silvestre nacional, desde su último avistamiento documentado en 2011 en la zona arqueológica de Yaxchilán. Con una envergadura de hasta dos metros y garras de diez centímetros, el águila arpía habita en las selvas húmedas, y su supervivencia depende de la salud de ecosistemas como los de Chiapas, donde organizaciones ambientalistas han trabajado en monitoreos desde 2016 en colaboración con comunidades locales.

Catalogada como especie en peligro de extinción por la Norma Oficial Mexicana 059, su baja tasa reproductiva y la pérdida constante de hábitat por deforestación y caza ilegal amenazan su permanencia. El águila arpía es monógama, se reproduce cada dos o tres años y su cría es cuidada por ambos padres durante cerca de tres años. Este nuevo registro, aunque esperanzador, pone de relieve la urgencia de implementar acciones de conservación compatibles con el desarrollo económico de las zonas selváticas del país.