Ciudad de México.- En un inesperado giro astral, el equipo detrás del Telescopio Espacial James Webb ha encontrado una galaxia con la forma de un enigma en forma de signo de interrogación.

Con una forma que recuerda al símbolo de interrogación, esta galaxia ha dejado boquiabiertos a científicos y astrónomos en un sorprendente acontecimiento astronómico, cortesía del Telescopio Espacial James Webb (JWST) de la Agencia Espacial Europea (ESA).

El pasado 26 de junio, se dio a conocer una imagen que muestra dos jóvenes estrellas en pleno proceso de formación, conocidas como Herbig-Haro 46/47, a una distancia de 1.470 años luz en la constelación Vela. Esta imagen ha proporcionado una perspectiva sin igual gracias a la tecnología avanzada del JWST.

La instantánea tenía la intención original de resaltar la interesante dinámica de estas estrellas emergentes, envueltas en un disco de material que nutre su crecimiento durante millones de años.

No obstante, un minucioso análisis llevó al descubrimiento de un misterio cósmico adicional: una inmensa galaxia con una forma que recuerda un signo de interrogación.

La comunidad astronómica ha entrado en un frenesí de especulaciones sobre el origen y la naturaleza de esta formación celeste inusual.

Los expertos del Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial (STScI) en Baltimore, encargados de las operaciones científicas del JWST, han insinuado que esta enigmática galaxia podría ser el resultado de interacciones galácticas, lo que podría explicar su extraña forma.

También se ha planteado la posibilidad de que sean dos galaxias en proceso de fusión, sugiriendo el profesor asistente de física de la Universidad Estatal de Illinois, Matt Caplan, que la parte superior del signo de interrogación podría haber surgido debido a fuerzas de marea en una galaxia más grande.

La particular tonalidad rojiza que presenta este objeto en la imagen capturada por el JWST es uno de los aspectos más emocionantes de este hallazgo.

Los científicos del STScI indican que este matiz sugiere que el objeto se encuentra a una distancia considerable de la Tierra, lo que abre nuevas interrogantes sobre su origen y evolución.