Irán.- En un movimiento que marca un antes y un después en la historia de la República Islámica, la Asamblea de Expertos anunció a primera hora de este lunes el nombramiento de Mojtaba Jameneí como el nuevo Líder Supremo de Irán. La decisión, tomada en medio de una ofensiva aérea masiva por parte de Estados Unidos e Israel, representa una apuesta por la continuidad de la línea dura y la consolidación del poder militar tras el asesinato de su padre, el ayatolá Alí Jameneí, el pasado 28 de febrero.
A sus 56 años, Mojtaba asume no solo la autoridad religiosa y política, sino también el cargo de comandante en jefe de las fuerzas armadas, en un momento en que el país enfrenta una crisis existencial.
El ascenso del «Hijo del Poder»
Aunque Mojtaba ha operado históricamente en las sombras de la oficina de su padre, su influencia es vasta. A diferencia de su progenitor al momento de asumir, Mojtaba posee las credenciales completas de ayatolá y mantiene vínculos inquebrantables con los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), quienes lo consideran su candidato predilecto.
La elección se llevó a cabo bajo condiciones extremas. La Asamblea de Expertos tuvo que sesionar de forma virtual luego de que Israel atacara un edificio en Qom donde tradicionalmente se reúnen los clérigos.
La tragedia personal también rodea al nuevo líder: el gobierno iraní confirmó que los bombardeos recientes no solo mataron a su padre, sino también a su esposa (Zahra Adel), a su madre y a uno de sus hijos. Según analistas como Mehdi Rahmati, su cercanía con el aparato de seguridad lo hace la opción «más sensata» para coordinar la defensa nacional en este momento crítico.







