Monclova, Coah.- Napoleón Gómez Urrutia, no tiene calidad moral para condenar omisiones en materia de seguridad en la Región Carbonífera y de cualquier otro lugar, porque días previos a la catástrofe en Pasta de Conchos firmó y aprobó que las condiciones de la instalación estaban en perfectas condiciones, manifestó el obrero Marco Antonio Aguilar Cázares.
“El Napito cobraba dinero a los trabajadores de la compañía contratista para permitirles laborar, muchos de ellos fueron víctimas del accidente ocurrido el 19 de febrero de 2006, fue criminal que firmara el acta de la supuesta revisión”.
Agregó que, en la presidencia de la Comisión de Trabajo del Senado de la República, Urrutia no ha hecho presión para obligar a los explotadores de la mano de obra en los pozos de carbón a que instalen tecnología moderna para reducir los riesgos de accidentes, él solamente piensa en extorsionar a los empresarios y apoderarse de las cuotas de los mineros.







