México.- Tras la confirmación del abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, los reflectores de la inteligencia federal y la Fiscalía General de la República (FGR) se han posado sobre un nombre clave: Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, conocido como “El Sapo” o “090”.
Testimonios de testigos protegidos, entre ellos exguerrilleros colombianos, señalan a Mendoza Gaytán no solo como el sucesor natural, sino como el artífice de la «militarización» del grupo mediante una alianza estratégica con exintegrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El testimonio de «Piscis»: La conexión colombiana
La carpeta de investigación FED/FEMDO/FEITATAJAL/0001023/2024 contiene el testimonio de “Piscis”, un exintegrante del Frente 30 de las FARC que servía como escolta personal de “El Sapo”. Según el declarante, Mendoza Gaytán era el «consentido» de Oseguera Cervantes, posicionándose en la jerarquía por encima de figuras como “El Jardinero” o el propio hijastro de “El Mencho”, “El Pelón”.
“Cuando no esté ‘El Mencho’, el que se va a quedarse con todo será ‘El 090’, porque es el mejor manejado dentro de este cártel”, afirmó el testigo en junio de 2025.
Bajo la dirección de «El Sapo», el cártel transformó sus métodos de combate. El Mencho le encomendó la creación de centros de adiestramiento en municipios de Jalisco como Talpa de Allende, Puerto Vallarta y Mascota.
En estas denominadas “Escuelas del Terror”, especialistas extranjeros imparten capacitación avanzada:
- Adiestramiento: Dirigido por un guatemalteco apodado “El Chocolate”.
- Tecnología Bélica: Uso de drones, minas terrestres y artefactos explosivos coordinados por un operador alias “El Meca”.
- Reclutamiento: Integración de exmilitares, exmarinos mexicanos y mercenarios de Colombia y Guatemala para conformar anillos de seguridad de alta respuesta.







