Es insultante lo que sucede en Múzquiz con su alcaldesa morenista, Tania Flores.

Su exsecretaria del Ayuntamiento, Mónica Escalera, no solo ha mostrado pruebas por escrito de corrupción. 

Ahora mostró audios que incriminan a Tania Flores en el grave delito de desvío de recursos públicos mediante la renta de unidades para la recolección de basura y en el área de Seguridad Pública.

Incluso hasta la compra de sillas para eventos que renta al municipio. Según Mónica, el desvío de dinero alcanza los cien millones de pesos.

Imagine usted, le pregunta El Mirón, ¿cuánta obra pública se podría ejecutar con ese dinero? Pavimentar calles, mejorar servicios básicos como agua potable, electrificación, salud entre otras.

Pero nada, resulta que Tania ve la función de ser alcalde como una manera de ganar dinero y más dinero. Botín a costa de los ciudadanos.

Veremos qué hace el Congreso estatal o la Fiscalía General del Estado o la Anticorrupción, o la Unidad de Inteligencia Financiera.

El caso Múzquiz de Tania, como el caso Paredes de Monclova, están en el terreno de los organismos que deben sancionar la ilegalidad y no encubrir a delincuentes públicos. Ya veremos si se aplican o no