En lo que representa uno de los giros más profundos al sistema electoral mexicano desde 1977, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que enviará al Senado una iniciativa para que los 500 diputados federales sean electos mediante votación directa. Con esta propuesta, se busca eliminar las «listas cerradas» que permiten a los partidos designar legisladores sin que estos se sometan al escrutinio en territorio.

La mandataria confirmó que el proyecto de ley será entregado formalmente el próximo lunes 3 de febrero, una vez que se concluyan las revisiones jurídicas finales.

Todos al territorio: El nuevo esquema de elección
El objetivo central de la reforma es que la legitimidad de cada legislador provenga exclusivamente del voto ciudadano. “Todos se deben someter a la elección popular, todos tienen que presentarse frente a la ciudadanía”, enfatizó Sheinbaum.

A pesar de la eliminación de las listas tradicionales, la reforma mantiene el número de 500 legisladores y conserva el principio de representación proporcional para evitar la concentración de poder:

  • 300 Diputados de Mayoría Relativa: Seguirán siendo electos por distrito electoral.
  • 200 Diputados de Representación Proporcional: Se asignarán según el porcentaje de votación de cada partido, pero los candidatos deberán haber hecho campaña y figurar en boletas donde la gente vote por ellos directamente, no por una lista impuesta por la dirigencia.

Reconocimiento de la pluralidad sin privilegios
La presidenta rechazó que la medida pretenda instaurar un sistema de partido único. Por el contrario, argumentó que el modelo pretende equilibrar la competencia con la proporcionalidad, pero obligando a todos los aspirantes a «ensuciarse los zapatos» en busca del voto.

“Quien quiera mantener el privilegio de las listas, la gente los va a señalar”, advirtió la mandataria, refiriéndose a las críticas de quienes defienden el sistema actual.