Ayer trascendió en las huestes priistas coahuilenses los nuevos movimientos en la dirigencia, en donde se dio a conocer que don Carlos Robles Loustaunau asumió como dirigente estatal, supliendo a Rodrigo Fuentes Ávila, quien a su vez se incorpora al PRI Nacional.
Y es que estos nombramientos no son obra de la casualidad, sino que tienen un trasfondo muy importante, como los grandes resultados que en Coahuila se tuvieron en el periodo de Rodrigo; recordemos que logró obtener dos veces consecutivas el carro completo con los candidatos a diputados locales.
Y ni se diga del triunfo arrollador en las elecciones a gobernador el pasado mes de junio, donde Manolo Jiménez hizo historia con una votación de más de 765 mil sufragios, teniendo como líder del tricolor a Fuentes Ávila; sin duda su llegada a la Delegación de la CDMX y la Secretaría General adjunta son un justo reconocimiento a su trabajo.
Tampoco sorprendió a nadie la designación de don Carlos Robles Loustaunau como presidente del PRI Coahuila, pues es, como coloquialmente se dice, un viejo lobo de mar que se las sabe de todas, todas.
Hablar del currículo de don Carlos es hablar de una amplia experiencia como alcalde, diputado federal, funcionario estatal y federal, y muchos puestos más que avalan su llegada a la Dirigencia, y que sin duda llega a fortalecer al partido en miras del 2024.






