Tania Flores, alcaldesa de Múzquiz, le reza todos los días a sus santos para que la ley electoral obligue a que sean mujeres las candidatas al Gobierno del Estado en la elección del 2023.
Sabe que en su partido político –Morena– no hay mujeres como ella, quien ganó una elección. Tan lo sabe, la también exdiputada local, que ya hizo ruido al considerar que se la acabó su tiempo a Reyes Flores Hurtado como delegado federal en nuestro estado.
La declaración es temeraria y refleja el pleito al interior de Morena, entre grupos antes unidos y ahora antagónicos. Tania Flores pertenece al grupo de Armando Guadiana, quien ya de plano, se distanció de Reyes Flores Hurtado. Lo hizo desde que le reclamó haberlo dejado solo en la elección de alcalde de Saltillo, donde fue superado por el priista José Maria Frausto Siller.
La respuesta de Reyes fue muy elocuente al señalar la instrucción del presidente López Obrador; fue muy clara: no intervenir en las elecciones con los programas sociales.
De la misma forma lo hizo ante la temeraria declaración de Tania Flores. No sabía que ella tenía acuerdo con el presidente, como yo y todos los delegados.
Lo cierto es que Tania refleja su ambición política y muy legítima de ser candidata de Morena al gobierno estatal. Lo que no es prudente es la forma en que quiere llamar la atención, ya que busca hacerlo con declaraciones y no con buenos resultados como alcaldesa.
Quizás aprovecha los tiempos en los que los políticos de la 47 son calificados por sus intenciones y no por las promesas cumplidas. Quizás aprovecha los pasivos del programa de vacunación contra el covid que tiene a su cargo Reyes Flores Hurtado, para darle un golpe bajo y reiterar su apoyo al grupo del senador Guadiana.
Hoy Tania Flores ganó espacios en los medios de comunicación, pero también ya se ganó a un enemigo, el cual, sí acuerda con el presidente López Obrador y se llama Reyes Flores Hurtado.






