México.- Hace unos días se hicieron tendencia los therians, personas que se identifican como animales, sin embargo, ahora la moda es el ‘hobby dogging’, pasear a perros imaginarios.
Inspirada en el ya conocido Hobby Horsing (competencias con caballos de madera), esta práctica alemana lleva la simulación al extremo cotidiano. Los practicantes no solo caminan; interactúan con el vacío: dan órdenes, se detienen para que la «mascota» explore y hasta simulan recoger desechos con bolsas plásticas ante la mirada incrédula del público.
A pesar de las críticas que tachan la actividad de «excéntrica» o «absurda», la comunidad del Hobby Dogging defiende su práctica basándose en beneficios tangibles para el estilo de vida moderno:
Para quienes padecen ansiedad social, el «perro invisible» sirve como un escudo y una excusa para salir al mundo. Ofrece una rutina estructurada y facilita la interacción con otros humanos sin la presión de cuidar a un ser vivo.
Muchos participantes aseguran que han dejado el sedentarismo gracias a esta moda, recorriendo kilómetros diarios que no caminarían si no fuera por el «compromiso» con su paseo imaginario.
En ciudades con crisis de vivienda y normativas estrictas que prohíben mascotas, o ante la falta de recursos económicos, el Hobby Dogging aparece como una válvula de escape emocional para los amantes de los animales.






