Taxco.- El reciente secuestro y asesinato de Camila Gómez Ortega, una niña de 8 años en Taxco, Guerrero, ha desatado una ola de indignación y protestas en la localidad. La tarde de este jueves, la situación alcanzó un punto crítico cuando tres personas, presuntamente relacionadas con el crimen, estuvieron a punto de ser linchadas por una multitud enfurecida.
Los individuos señalados como responsables fueron arrastrados desde un inmueble por los manifestantes y llevados a la avenida Los Plateros, donde fueron brutalmente golpeados en medio de consignas como «¡Las niñas no se tocan!» y «Camila, escucha, ésta es tu lucha». La intervención de la policía municipal fue necesaria para evitar consecuencias más graves.
Uno de los implicados fue resguardado por las autoridades, mientras que otro, visiblemente herido, fue retirado de la multitud por refuerzos policiales para evitar más agresiones. Por su parte, una mujer fue subida a una patrulla, pero la furia de los habitantes provocó su descenso y golpiza antes de ser finalmente asegurada por la policía.
Ante la tardanza de las autoridades en detener a los presuntos responsables, familiares y vecinos bloquearon la avenida Los Plateros y vandalizaron dos taxis, creyendo que en uno de ellos se trasladó el cuerpo de la niña. El incidente refleja la profunda indignación y la búsqueda de justicia por parte de la comunidad, aunque también pone de relieve el peligro de la justicia por mano propia en un clima de intensa emotividad.







