México.- Lo que inició como una notificación de cese administrativo se ha convertido en un plantón de alto perfil. Marx Arriaga, exdirector general de Materiales Educativos, cumple este domingo 48 horas atrincherado en el sexto piso del edificio sede de la Secretaría de Educación Pública (SEP), desafiando la orden de destitución emitida por el área jurídica el pasado viernes.
Acompañado por comités disidentes magisteriales, Arriaga se ha negado a abandonar las instalaciones, convirtiendo su oficina en un búnker desde donde encabeza diálogos virtuales para defender la Nueva Escuela Mexicana.
«Sinvergüenza»: El rechazo a la embajada en Costa Rica
La tensión escaló luego de que se hiciera pública una oferta por parte del titular de la SEP, Mario Delgado, para negociar la salida de Arriaga a cambio de la Embajada de México en Costa Rica. El doctor en Filología Hispánica no solo rechazó la propuesta, sino que arremetió duramente contra Delgado durante una transmisión en vivo realizada este domingo.
“Córtate un poquito, que se te están viendo las costuras, Secretaría de Educación Pública, se te está viendo el cinismo. No seas inmoral, actúa con la verdad. Di simplemente: ‘Lo que pasa aquí es que soy un sinvergüenza’”, expresó Arriaga ante sus seguidores digitales.
Acusaciones de pactos con «neoliberales»
El exfuncionario aseguró que su salida no obedece a cuestiones de desempeño, sino a presuntas presiones de empresarios como Ricardo Salinas Pliego y Claudio X. González. Arriaga sostiene que Mario Delgado opera a favor de intereses económicos que buscan recuperar el «negocio» de la impresión de libros de texto gratuitos.
- La denuncia: Arriaga afirma que Salinas Pliego ya «opera dentro de la Secretaría» para revertir los cambios de la Nueva Escuela Mexicana.
- El reclamo: El profesor exigió que la SEP admita que su remoción fue una orden de «los patrones de México» para ver al magisterio «arrodillado».
Un edificio en silencio
A diferencia de la actividad en redes sociales, el edificio físico de la SEP permanece cerrado y sin movimiento visible. Se reportó que Arriaga solo abandonó su oficina en una ocasión para recoger alimentos donados por sus simpatizantes, regresando de inmediato a su puesto de resistencia.
Hasta el momento, la dirección de la Secretaría no ha emitido un nuevo pronunciamiento sobre cómo procederá ante la toma de las oficinas de Materiales Educativos, mientras Arriaga insiste en que su permanencia es una defensa de la soberanía educativa frente al sector privado.







