Veremos si los morenistas denuncian al Poder Judicial Federal o justifican la decisión de un juez en Chihuahua que suspendió el proceso penal contra Francisco Garduño, titular del Instituto Nacional de Migración, por la muerte de 40 migrantes en el incendio de la central migratoria en Ciudad Juárez.

Protegido por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, Garduño hace gala de la impunidad.

También de la corrupción del Poder Judicial Federal de Chihuahua y ahora veremos qué opinan los morenistas.

Si avalan la decisión de un juez federal, solo cuando les conviene, porque se trata de favorecer a otro de los protegidos corruptos de AMLO.

O, si por el contrario, demandan que se restituya el proceso penal, para que Francisco Garduño responda por la muerte de los 40 migrantes.

No hacerlo implica que la elección del Poder Judicial es puro cuento y obedece a los intereses morenistas en el poder.

Veremos qué dice sobre este caso de impunidad nuestra presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha tenido que cargar —y falta más— la pesada herencia de corrupción de López Obrador.
Francisco Garduño no solo mantuvo al INM en un estado de inmovilidad, de modorra, sino que propició la impunidad y el cargo lo utilizó para darse la vida de rey, a costa de los viáticos.

Pero lo peor es que no haya responsables por la muerte de los 40 migrantes, quemados al interior de la estancia migratoria de Ciudad Juárez, peor que animales, sin que nadie acudiera a auxiliarlos.

Garduño es otro ejemplo de corrupción y de impunidad, encubierto por López Obrador y sus otros datos.