Saltillo.- Buscando tener una mejor imagen, Juanita acudió a un establecimiento dedicado a colocar extensiones, sin imaginarse que al paso de las horas, le generarían comezón, ámpulas con pus y hasta desprendimiento de cabello, debido a una mala aplicación.
Y es justo la afectada, la Señora Juanita Hernández, quien hace un llamado a la ciudadanía a realizarse tratamientos con profesionales, pues en su experiencia acudir con una persona que aprendió empíricamente, le costó muy caro.

Señaló que el establecimiento carecía de higiene, pero le generó confianza la supuesta experiencia que tiene el estilista dedicado al trenzado.
Aseguró que por lo pronto acudirá con un médico general para que le extienda un certificado de salud, para así, acudir a las instancias necesarias a presentar una denuncia, por los daños causados a su integridad.







