Saltillo.- Se acaba el agua captada por las lluvias del año pasado, por lo que los campesinos esperan un milagro, que les permita sacar a flote sus cosechas.

El año pasado fue benévolo, registró lluvias que llenaron los agostaderos y represas, pero tras doscientos días sin una lluvia, los productores de melón, sandía y otros alimentos del campo, temen lo peor, la intensa sequía que ha abatido al norte de México por los últimos 5 años no cesa.

Raúl Onofre Contreras, diputado local y conocedor de temas del campo, dijo que el agua se acaba y depende gran parte de la Laguna del Río Grijalva, pero el caudal está bajando y se teme que se seque, sin no hay más lluvia, estos traerían serios problemas a este sector de Coahuila.


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También comentó que la ausencia de CONAZA en la entidad, al igual que la falta de apoyo económico al campo, es una vez más un problema serio que pone en riesgo la actividad agropecuaria y ganadera.

Reconoció al gobierno del estado que apoya al sector, pero consideró sería prudente que la federación volteará a ver al agro mexicano.