Sin duda y ante la falta de información, los partidos políticos tendrán a su cargo legitimar la elección del Poder Judicial el domingo 1 de junio.

Al mismo tiempo, organizaciones de trabajadores, como el Sindicato Nacional de Maestros, entre otras, también se dispondrán a promocionar la elección y, en particular, a llevar electores a las urnas en favor de tal o cual candidata o candidato.

Morena ya lo hace con su campaña de afiliación de militantes y otros como Movimiento Ciudadano hace lo propio para tener una base de datos de sus seguidores y enfilarlos hacia la participación como votantes.

Es tan atípica la elección del Poder Judicial de la Federación y de cada estado que, al margen de los partidos políticos y las asociaciones, no hay estructuras ni interés individual en participar en la elección.

El Instituto Nacional Electoral resulta ser un árbitro ya rebasado por los jugadores y con el reto de llevar gente al estadio, sin que los contendientes generen interés.

Es conocido que a los electores les interesa la elección presidencial, del gobernador de su estado o de su presidente o presidenta municipal.

Por eso, ante lo atípico de esta elección del Poder Judicial, y aunque en teoría no deben participar, al menos Morena, Movimiento Ciudadano y Partido Verde ya proyectan llevar electores a las urnas.

Solo el PRI y el PAN se han mantenido al margen y, por el contrario, cuestionan la elección ya desangelada del domingo 1 de junio.