Ciudad de México.- Un informe histórico de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) alerta que el planeta ha entrado en una era de “quiebra hídrica global”, marcada por la sobreexplotación irreversible de múltiples sistemas acuíferos. La investigación advierte que el mundo ya no atraviesa una crisis temporal, sino un colapso estructural del suministro de agua, derivado de décadas de consumo excesivo, contaminación y mala gestión, sumado a los efectos del cambio climático.
El análisis señala que la presión combinada de la agricultura intensiva, la expansión urbana e industrial, y las emisiones de gases de efecto invernadero ha generado sequías prolongadas, evaporación acelerada y alteraciones en los patrones de lluvia. La auditoría global revela que 75% de la población mundial vive en países con agua escasa o insegura, más de la mitad de los grandes lagos del planeta se están secando, y 2 mil millones de personas habitan zonas donde el suelo se hunde por la sobreexplotación de acuíferos.
El informe destaca que la crisis hídrica trasciende lo ambiental y se convierte en un riesgo para la seguridad alimentaria, la economía y la estabilidad geopolítica. Con la agricultura consumiendo alrededor del 70% del agua dulce disponible, las fallas en las cosechas provocan aumentos de precios y tensiones internacionales. La UNU propone un cambio de enfoque estructural que permita gestionar la quiebra hídrica, redistribuir de manera justa los recursos y proteger los ecosistemas, planteando la Conferencia del Agua de la ONU 2026 como una oportunidad clave para evitar que el agua deje de ser un bien común.







