Jalisco.- La Fiscalía del estado de Jalisco ha negado este jueves la existencia de crematorios clandestinos en el Rancho Izaguirre, ubicado en el municipio de Teuchitlán. A pesar de que en el sitio se han encontrado restos humanos calcinados, la institución aseguró que no hay estructuras que funcionen como hornos para incineración de cuerpos.
El rancho, que está bajo investigación estatal y federal, ha revelado cientos de prendas, zapatos y objetos personales que podrían pertenecer a personas reportadas como desaparecidas. Además, se ha confirmado que en el lugar existen habitaciones, baños, cocina, bodegas, un área de adiestramiento táctico y otra de acondicionamiento físico.
La organización Guerreros Buscadores, que descubrió los restos humanos el pasado 5 de enero, había denunciado la posible existencia de crematorios clandestinos en el rancho. Sin embargo, según la Fiscalía de Jalisco, tras una inspección exhaustiva y el uso de herramientas tecnológicas especializadas, se confirmó que no existen estructuras que funcionen como hornos para la quema de cuerpos.
El caso ha sido atraído por la Fiscalía General de la República a petición de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha solicitado un informe detallado sobre las pesquisas realizadas en el lugar.
El Rancho Izaguirre ya había sido objeto de un operativo por parte de la Fiscalía de Jalisco en septiembre del año pasado. En esa ocasión, se detuvo a diez personas armadas y se liberó a dos secuestrados. Durante la intervención, las autoridades identificaron que el sitio funcionaba como un centro de adiestramiento para el crimen organizado.
Ahora, las autoridades buscan esclarecer por qué en ese operativo anterior no se detectaron los restos humanos calcinados, a pesar de la presencia de peritos y fuerzas federales en el lugar.
Diversas organizaciones civiles en Jalisco y otros estados han convocado una jornada de movilización denominada «Luto Nacional» en protesta por la crisis de desapariciones en la región. Con más de 15 mil personas desaparecidas, Jalisco es el estado con mayor número de casos en México, muchos de ellos atribuidos a la delincuencia organizada.







