México.- La Embajada de Estados Unidos en México lanzó una contundente advertencia a los migrantes que intentan cruzar de forma irregular: el muro fronterizo no se limita a la tierra, ahora también se extiende sobre el agua mediante la instalación de barreras flotantes en el río Bravo.
«Ni lo intentes»: La campaña de advertencia
A través de sus redes sociales, la representación diplomática publicó un video que muestra hileras de boyas color naranja desplegadas a lo largo de los más de 800 kilómetros del caudal que divide a Texas de Tamaulipas. El mensaje es claro: cualquier intento de cruce por zonas no autorizadas resultará en detención y expulsión.
“Si intentas cruzar el río Bravo, encontrarás barreras flotantes y vigilancia constante. Cada milla de la frontera está reforzada para detener cruces ilegales”, subrayó la Embajada, acompañando la publicación con el hashtag #NiLoIntentes.
Este sistema de barreras acuáticas forma parte de la política migratoria de la administración de Donald Trump. Según la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, el proyecto cuenta con financiamiento derivado del presupuesto de seguridad fronteriza impulsado por el mandatario.
A pesar de la narrativa de seguridad del gobierno estadounidense, organizaciones civiles y activistas en defensa de los derechos humanos han alzado la voz contra esta medida. Denuncian que las boyas representan un peligro extremo para la integridad física de las personas.
Defensores de migrantes califican la estructura como una “trampa mortal”, advirtiendo que las barreras pueden provocar heridas de gravedad o ahogamientos, ya que obligan a quienes intentan cruzar a buscar zonas más profundas o peligrosas del río para evadir los obstáculos.







