Monclova.- El gobernador de Coahuila Manolo Jiménez Salinas manifestó cautela ante el proceso de subasta de Altos Hornos de México al señalar que existen dudas sobre la capacidad financiera del postor interesado, aunque confió que se cumpla con el depósito de garantía de 56 millones de dólares previsto para el próximo 13 de octubre, el mandatario estatal explicó que por ahora solo existe una intención de compra y que el proceso comenzará a formalizarse una vez que sea depositada dicha cantidad.
Posteriormente el interesado deberá cubrir 1400 millones de dólares en un plazo de 3 meses.
«Para nosotros esto empieza, o sea, como gobierno del estado, cuando estén depositados los 50 millones de dólares y ya se formaliza. O sea, digamos que la señal celestial o la señal divina, hablando en materia económica, es el pago de la garantía».
«Pero la realidad se hace cuando estén depositados los 1400 millones de dólares. Entonces, hay ciertos síntomas algo extraños», dijo el gobernador.

Jiménez Salinas señaló que existen síntomas extraños y elementos que generan incertidumbre, entre ellos el capital contable de la empresa interesada, su capacidad real de pago y antecedentes de compromisos que no llegaron a concretarse. El gobernador sostuvo que, si el gobierno federal destinara a Coahuila los recursos correspondientes por la recaudación de impuestos generada en el estado, la entidad ya habría adquirido a la acerera para impulsar la reactivación económica de la región centro.
«Si el gobierno estuviera el dinero ya lo hubiéramos comprado nosotros. Porque aquí esto es de entrarle con todo. Y entrarle con fuerza, con determinación. Si hubiéramos tenido nosotros el recurso como estado, es más, si Coahuila se quedara con lo que le corresponde del dinero, ya lo hubiéramos comprado. Sí, nada más que mucho del dinero que ingresa de los impuestos de las y los coahuilenses, pues se distribuye en otros estados del país.
Hacemos votos y estamos positivos y estamos a favor de todo esto y como dicen, este, aventamos las mejores vibras para que así sea, pero los síntomas son muy extraños», dijo.
Finalmente, Jiménez Salinas refrendó su respaldo a los trabajadores y advirtió que, si el proceso fracasa y se acredita mala fe, los coahuilenses deberán enfrentar las consecuencias de una de las mayores problemáticas económicas de la región y todos alzaremos la voz para ser escuchados.







