Estados Unidos.- El presidente de facto de Venezuela, Nicolás Maduro, protagonizó un acto inusual este lunes al bailar durante la ceremonia de juramento de un nuevo buró político del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), realizada en las afueras del Palacio de Miraflores, frente a miles de personas. Durante el evento, anunció diciembre como el mes de la «rumba y más rumba» mientras se movía al ritmo de un remix de sus propias declaraciones, que incluía frases como “no a la guerra, sí a la paz”.

El baile es interpretado por analistas internacionales como un gesto de desafío a la presión de Estados Unidos. A finales de noviembre, el entonces presidente Donald Trump habría ofrecido un salvoconducto a Maduro y su familia con la condición de abandonar el país antes del 28 de noviembre, tras negarse a otorgar inmunidad judicial y mantener el control político y militar de Venezuela. Ante la falta de acuerdo, Maduro celebró públicamente, arengando al público y reafirmando su permanencia en el poder.

Mientras tanto, Washington prepara un posible anuncio sobre Venezuela. Desde hace meses, Estados Unidos ha desplegado tropas y armamento en el Caribe, aunque expertos señalan que esta fuerza no garantiza el éxito de una intervención. La situación se complica con la controversia por la Operación Lanza del Sur, en la que un ataque estadounidense en septiembre provocó la muerte de dos venezolanos, generando cuestionamientos legales sobre posibles violaciones de las leyes de guerra. Aun así, Maduro continúa con su agenda festiva, dispuesto a celebrar su duodécima Navidad al frente del país.