Saltillo.- Un enfrentamiento verbal entre madres de familia de los turnos matutino y vespertino, de la escuela primaria Jesús Ochoa Ruesga, estuvo a punto de pasar a las agresiones físicas.
Las mamás que tienen sus hijos en la tarde se presentaron a la hora de entrada de los alumnos de la mañana para reclamar que les estaban cerrando las válvulas para dejarlos sin agua.

Todo derivó de que el turno vespertino al parecer no estaba haciendo aportaciones para el pago del recibo de consumo de agua potable y dejan a los niños sin agua.
Los padres de familia se hicieron fuertes reclamos e incluso algunas mamás se retaron a golpes.
Las mamás de los niños afectados por no tener el servicio de agua potable portaban pancartas haciendo ver su inconformidad y argumentaron que si están haciendo el pago de las cuotas de padres de familia y por lo tanto no había motivo para que les cerraran las válvulas del agua.
A la escuela que se encuentra en la colonia Mirasierra llegó la Inspectora, María Isabel Alvarado para mediar en el conflicto y llegar a una solución.







