Cuando el río suena, agua lleva.

En sus primeras declaraciones ante la Fiscalía General de la República, el contralmirante Fernando Farías Laguna nombró al tal Andy y a Adán Augusto López Hernández como parte esencial del huachicol fiscal.

“Si se atoraba algún buque, le hablábamos a Andy y lo destrababa”.

“Y en Tabasco el manejo del huachicol lo traía un político de nombre Adán Augusto”.

Ambas declaraciones evidencian que el tal Andy y su padre, Andrés Manuel López Obrador, así como Adán Augusto, estaban al tanto del huachicol fiscal que le ha ocasionado un daño por evasión de impuestos de unos cien mil millones de pesos.

De la misma forma, está involucrado hasta el cuello el exsecretario de la Marina Armada, almirante José Rafael Ojeda, quien anda prófugo y no aparece.

Nunca antes se había manchado la imagen de la Marina. Hasta antes del sexenio de AMLO, la Marina era reconocida como el brazo honesto del estado.

Sin embargo, desde Palacio Nacional, Andrés Manuel López Obrador, su hijo Andy y su hermano del alma, Adán Augusto, se encargaron de golpear la imagen de la Marina.

Apenas son las primeras declaraciones de Fernando Farías Laguna.

En las siguientes audiencias habrá más información comprometedora del peor fraude en la historia de nuestro país: el huachicol fiscal, promovido desde el Gobierno morenista y con daño devastador a la economía nacional.

Por algo Estados Unidos habla de que las persecuciones de los narcopolíticos aún no inician y que viene lo mejor.

Es decir, la captura de los cabecillas del huachicol fiscal y su extensión hacia otros niveles que van desde dueños de las gasolineras hasta altos funcionarios de Pemex.

Esto apenas comienza y el daño a la marca de Morena es letal y se verá en la próxima elección del 7 de junio del próximo año para elegir 17 gobernadores, diputados federales y alcaldes.