El primer reto de Octavio Pimentel como rector de la Universidad Autónoma de Coahuila era solucionar el plantón en V. Carranza, plantón que cabe mencionar fue originado por militantes de Morena.

El tema era complicado, pero la apertura al diálogo siempre estuvo y finalmente se llegó a un acuerdo y la vialidad fue liberada. 

El hecho no se puede minimizar, porque se demuestra una de las principales promesas de campaña de Octavio de siempre escuchar las necesidades de los estudiantes, por más complicadas que sean de entender, porque a veces lo son. 

Los universitarios están en su derecho de exigir y las autoridades de solucionar y lo que sucedió este fin de semana marca un rumbo de la nueva administración de la máxima casa de estudios.

Pero ojo, porque los jóvenes ya demostraron que hablan y actúan y que sus exigencias tienen que ser solucionadas porque si no actuarán y están en su derecho.

Por lo pronto es una buena señal que en un día al frente de la universidad Octavio Pimentel priorizó el diálogo y se llegó a un acuerdo. 

Los universitarios deben estar tranquilos, su voz será escuchada al menos en los próximos tres años.