Ciudad de México.- La red de cuevas, cenotes y ríos subterráneos de la península de Yucatán, México, conocida por su belleza natural, ha sufrido alteraciones debido al megaproyecto gubernamental del Tren Maya. Imágenes y videos compartidos por ecologistas mexicanos revelan la presencia de pilares de acero y cemento que atraviesan este ecosistema subterráneo, generando preocupaciones sobre el impacto ambiental del proyecto.
Guillermo DChristy, espeleólogo y activista, ha liderado las denuncias sobre los daños provocados por la construcción del Tren Maya y sus instalaciones asociadas. A través de redes sociales, DChristy compartió material que muestra perforaciones y la inyección de concreto en las cuevas, contradiciendo las promesas de conservación del gobierno. «Nos mintió, señor presidente», expresó el activista, criticando la falta de protección para este sistema de cavernas y cenotes.
La región caribeña de México, donde se ubica esta red subterránea, es ambientalmente sensible y posee un valor arqueológico significativo. Además de ser la única fuente de agua dulce en la zona, estas cuevas han preservado restos humanos antiguos. La construcción del Tren Maya ha generado polémica desde sus inicios, siendo criticada por ecologistas y enfrentando acusaciones de incumplir las medidas de conservación prometidas por el presidente López Obrador.
A pesar de las críticas, el Tren Maya, un proyecto de mil 500 kilómetros y 20 mil millones de dólares, avanza con la gestión de las fuerzas armadas, ampliando sus funciones durante la presidencia de López Obrador. La inauguración de tramos y la tala de selva han aumentado la preocupación entre los ecologistas, quienes señalan que la masificación del turismo y los desarrollos inmobiliarios asociados al tren podrían representar un ecocidio en la región.







