Saltillo.- El amor llevó a Mónica Ferrara a dejar su carrera en los medios de comunicación para sumergirse en el mundo del circo.

En 2021, conoció a su pareja y juntos iniciaron una mágica historia dentro de una carpa circense.

“Antes de que la ley prohibiera el uso de animales, tenía un acto sorprendente. Después, innovamos para mantener la magia del circo viva”.

Para Mónica, la mayor recompensa de su trabajo es el aplauso del público. Aunque viaja constantemente por toda la República Mexicana, afirma que el público de Saltillo ocupa un lugar especial en su corazón.

“El arte circense es un estilo de vida, y los aplausos son el mejor pago”.