Sabinas.- La fecha límite para que las empresas Proacon y Deterra abandonen el predio donde está instalada la mina 8 de Pasta de Conchos culminó el 17 de enero, por lo que proveedores locales y foráneos podrían cumplir su palabra para tomar las instalaciones hasta recibir el pago de sus honorarios, mientras que las viudas de los mineros señalan que el atraso en los trabajos es motivo suficiente para culminar el contrato con ambos negocios.
Elvira Martínez Espinoza, viuda de Vladimir Muñoz, señaló que el ultimátum vigente apunta que no debe haber personal o maquinarias, de lo contrario cerrarán los accesos hasta recibir una respuesta sobre los hechos.
“El problema es de la contratista y de la Comisión Federal de Electricidad. Esto es lo que pasa cuando de contratos a empresas que no tienen el conocimiento necesario de que pasa o como llevar a cabo sus trabajos”, recriminó.
Asimismo, mencionó que el plan de rescate no lleva más del 30 por ciento de avance, lo que, según los familiares, ha dejado expuesto el fracaso de las labores.
“Vamos a estar atentos de las siguientes licitaciones porque ya hemos escuchado el nombre de algunas empresas y ninguna tiene algo que ver con el ramo de la minería. No vamos a permitir que suceda lo mismo; queremos soluciones, no más problemas”, declaró.







