Los Gobiernos de México y Estados Unidos anunciaron la puesta en marcha de la Misión Cortafuegos: Iniciativa Unidos contra el Tráfico de Armas de Fuego, para frenar el flujo ilegal de armamento en la frontera entre los dos países.

Dicha estrategia contempla la creación de un grupo bilateral para combatir las finanzas ilícitas, mejorar la cooperación en decomiso civil de activos y coordinar acciones para prevenir el robo de combustible, conocido como huachicol.

Entre los principales objetivos se encuentran el incremento de operativos fronterizos para impedir el ingreso de armas al país, la ampliación del uso de la herramienta eTrace para fortalecer las investigaciones, así como la instalación de tecnología de identificación balística en las 32 entidades de México.

Además, se prevé reforzar el intercambio de información y elevar el número de investigaciones y judicializaciones contra las redes criminales.

La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que representantes del Gabinete de Seguridad mexicano sostuvieron un encuentro en McAllen, Texas, con autoridades estadounidenses, donde se presentó el plan de acción conjunto y se revisaron los avances de las agencias norteamericanas en la lucha contra este delito.

En el marco de la operación Sin Dejar Rastro, funcionarios de Estados Unidos reportaron más de 125 investigaciones iniciadas por tráfico de armas desde 2017, así como el aseguramiento de armamento e identificación de presuntos integrantes de redes criminales.