Monterrey.- Si hay algo que todos tenemos seguro, y es completamente inevitable, es la muerte. Biológicamente somos seres finitos que en algún momento dejaremos de existir. Tal vez por ello, desde pequeños, nos inculcan un miedo al final de nuestro camino, logrando que el peso de mantenernos con vida sea más una exigencia que un viaje; aunque tal vez no debería ser así.
José Madero sacó a la luz el tercer sencillo de Giallo, su quinto álbum de estudio. En los dos primeros cortes pudimos ver el camino que el regiomontano estaría marcando para la temática de este disco, combinando una despedida y la petición de ser recordado como algo mejor en Quince Mil Días, y una declaración bipolar, contradictoria y dolorosa en Cerraron Chipinque.
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Con La Herida parece que completamos más el cuadro que Madero busca dibujar para Giallo: el enfrentamiento cara a cara con la muerte. Pero no se trata de una confrontación frontal con la finalidad de evadir, engañar o alargar lo inevitable. Se trata de aceptar el final y caer con la cabeza en alto, tratando de que aquellos a quienes amamos nos recuerden mejor, aceptando nuestros problemas y recibiendo a la muerte como similar sin bajar las manos en la lucha.
A través de redes sociales, Madero ya nos había dado un pequeño adelanto sobre la temática del sencillo. “No desprecies la muerte, acéptala de buen agrado porque forma parte de lo establecido”, compartió el cantante antes de la salida del sencillo, pero el tema resulta mucho más interesante que una aceptación.

La Herida comienza con unos teclados ochenteros, que bien podrían remitirnos al disco The River de Bruce Springsteen o a Let´s Dance de David Bowie, donde se combinan sonidos melancólicos pero pegajosos con temáticas oscuras y la sinceridad de contar una historia interna. Mientras el tema avanza, más instrumentos se van sumando y complementan un tema fuerte con distorsiones marcadas y percusiones con mucha reverberación, armando una ambientación atemporal que contrasta con el planteamiento.
Madero vuelve a plantearse frente al tema de la muerte, solo que en esta ocasión encarna a un contrincante que, a pesar de saber que la derrota es inminente, no dejará de tratar por un solo segundo de soltar un par de golpes; al contrario, se para frente a ella y la invita a sentarse, a quedarse y a tratar de llevárselo.
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Al mismo tiempo el cantautor se sincera con él mismo y con sus allegados. Sabe que algo dentro de él morirá y que no hay cura, al igual que sabe que fue “las tinieblas que invadieron tu habitación”. Al final todos aquellos que lo rodearon tenían razón, pero eso no quiere decir que no pueda llevar su vida como quiera, aunque eso no logre marcar su rumbo.
La letra mantiene referencias a figuras bíblicas como la Magdalena, ese personaje arrepentido que busca curar con penitencias sus acciones. Tal vez ella tenía razón y guardar tanto dolor dentro no era necesario.
El video del sencillo termina por completar el rompecabezas, donde vemos a un José Madero preparándose para enfrentar a la muerte en una pelea muy al estilo del Séptimo Sello de Ingmar Bergman, solo que en lugar de ajedrez el enfrentamiento será en un ring de boxeo (con una fotografía y estética que inmediatamente nos remite a la saga de Rocky) ¿Madero saldrá victorioso? Todos sabemos la respuesta, pero justo de eso se trata La Herida, no es un canto a salir de pie de la vida, es quitarse el miedo ante el transcurso inevitable del tiempo.

José Madero poco a poco nos devela los secretos que el llamado disco amarillo traerá, poniendo impacientes a sus seguidores para saber que otras perspectivas acerca de la muerte nos podrá regalar.
Mientras el cantante continúa con su gira Canciones Míseras a lo largo de todo el país, no nos queda más que esperar a mediados de años a que Giallo salga para contestar las dudas que sigue plantando con cada sencillo.
Aquí te dejamos el video de La Herida.






