Monterrey.- Fuera del terreno de juego, André-Pierre Gignac sigue demostrando que sabe cómo ser el anfitrión perfecto. El legendario delantero de los Tigres de la UANL sorprendió a propios y extraños al ser captado atendiendo personalmente a sus amigos y compañeros de equipo dentro de su nuevo proyecto empresarial: el restaurante Petite Canaille.
Durante una exclusiva cena previa a la inauguración oficial del establecimiento, ubicado en San Pedro Garza García, el «Bomboro» dejó de lado los botines por una noche para ponerse el uniforme de servicio. Lejos de quedarse en una mesa disfrutando de la velada, el atacante francés fue visto llevando los platillos directamente desde la cocina hasta las mesas de sus invitados.
Entre los asistentes al evento privado se encontraban integrantes del plantel actual de los Tigres, directivos y miembros de su círculo más cercano, quienes no ocultaron su sorpresa y diversión al ver al máximo goleador histórico del club regiomontano tomar las órdenes y cargar las charolas con la comida.







