México.- La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), con autorización de las autoridades ambientales federales, ha deforestado 219.5 hectáreas de selva para abrir cuatro bancos de extracción de materiales pétreos destinados a la construcción del tramo 5 del Tren Maya, entre Cancún y Tulum. Esto representa el 28% de las 767 hectáreas de suelo forestal afectadas en ese tramo.
Estas obras, que costaron 165 millones de pesos, fueron aprobadas provisionalmente en 2022 y 2023 por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) sin contar con una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA). Posteriormente, la Sedena comenzó a presentar las MIA correspondientes desde febrero de 2024. Los bancos de extracción, ubicados en los municipios de Solidaridad y Benito Juárez, operarán entre uno y dos años.
Los materiales extraídos, como grava y piedra caliza, se utilizan para la construcción de vías, terracerías y caminos. La Sedena argumenta que la disponibilidad de estos recursos es vital para el desarrollo económico y social, generando empleos y facilitando la construcción de infraestructura.
La MIA más reciente, presentada el 27 de agosto, abarca 95.5 hectáreas cerca del Aeropuerto Internacional de Cancún. El documento reconoce el impacto sobre especies de fauna pequeñas, pero incluye un Programa de Restauración de Ecosistemas que promete crear oasis artificiales y plantar especies nativas en zonas degradadas.
Pese a que un tribunal federal ordenó suspender las obras en enero debido a impactos ambientales, el presidente Andrés Manuel López Obrador realizó un recorrido por el tramo cinco sur del Tren Maya en septiembre.







