Tesla registró una disminución del 12 por ciento en sus ingresos correspondientes al segundo trimestre de 2025, lo que representa la caída más fuerte desde que la compañía cotiza en bolsa.
La cifra se ubicó en 22 mil 500 millones de dólares, por debajo de los 25 mil 500 millones del mismo periodo del año anterior.
Esta caída ocurrió tras una desaceleración en la demanda de vehículos eléctricos, el aumento de la competencia de modelos más económicos y el impacto de la imagen pública de Elon Musk, CEO de la compañía.

Tesla informó que ya comenzó la producción de las primeras unidades de su vehículo más asequible, con planes de iniciar su fabricación en masa en la segunda mitad del año. No obstante, la compañía no actualizó sus metas de entrega para 2025, luego de suspenderlas en abril argumentando incertidumbre económica.
A la disminución de ingresos se suma una pérdida acumulada del 18 por ciento en el valor de sus acciones en lo que va del año. Aunque el informe trimestral arrojó una ganancia de 40 centavos por acción, esta se ubicó por debajo de las previsiones del mercado.
Otros factores que afectaron los resultados son la reducción en el número de vehículos entregados, menores ingresos por créditos regulatorios y una baja en el precio promedio de venta






