Guanajuato.- Cuenta la leyenda que Carmen era una joven hermosa y cariñosa que vivía con su padre; Carlos era un apuesto galán humilde dedicado a cumplir con su trabajo. Un día y por casualidad, Carmen y Carlos se conocieron y entre ellos surgió un lazo indestructible.

Desde aquel entonces, el joven se situaba debajo del balcón de la casa de su amada, quien le respondía siempre con una sonrisa. Así pasaron semanas hasta que más tarde iniciaron una conversación. Pasó el tiempo y los enamorados planeaban una vida juntos, pero cuando menos lo esperaban el padre de la joven se enteró de sus encuentros y amenazó a su hija con recluirla en un convento.

A pesar de esto, Carmen y Carlos, decideiron continuar con la relación en secreto. Carlos alquiló una habitación situada frente al hogar de su amada, desde donde podían hablar de balcón a balcón.

Un día, el padre de Carmen los encontró besándose con su amado; lleno de ira, clavó una daga a su hija y le quitó la vida. Desde entonces, se conoce a este lugar como «El Callejón del Beso».