Ciudad de México.- La participación de la selección de Irán en el Mundial 2026 sigue envuelta en tensión política y diplomática. A pocas semanas del arranque del torneo, la Federación de Futbol de Irán confirmó que el combinado nacional sí tiene intención de competir, aunque dejó claro que su presencia dependerá de que los países anfitriones y la FIFA acepten una serie de condiciones consideradas “innegociables”. El anuncio ocurre en medio del conflicto bélico que desde febrero mantiene enfrentados a Irán con Estados Unidos e Israel.
El presidente de la Federación iraní, Mehdi Taj, aseguró en medios estatales que Teherán no renunciará a sus principios culturales ni políticos durante la competencia. Sus declaraciones se producen después de que Canadá negara su ingreso al país por presuntos vínculos con la Guardia Revolucionaria iraní, organización catalogada como terrorista por Ottawa y Washington. Entre las principales exigencias de Irán destacan la aprobación total de visas para toda la delegación, incluidos futbolistas como Mehdi Taremi y Ehsan Hajsafi, además de respeto absoluto al himno y bandera del país, protocolos estrictos de seguridad y garantías contra cualquier acto de discriminación.
Desde Washington, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que los jugadores iraníes serán recibidos en territorio estadounidense, aunque advirtió que los integrantes relacionados con la Guardia Revolucionaria seguirán bajo revisión migratoria. Por su parte, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, reiteró que los encuentros del representativo persa continúan programados con normalidad. Irán integrará el Grupo G junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, y tiene previsto debutar el próximo 15 de junio en Los Ángeles frente al conjunto neozelandés.







