Ciudad de México.-  Funcionarios de la Fiscalía General de la República (FGR) informaron sobre el caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros 10 servidores públicos señalados por autoridades de Estados Unidos por presunto narcotráfico.

Raúl Jiménez Vázquez y Ulises Lara López ofrecieron detalles en conferencia, donde explicaron el contexto de las acusaciones y la postura oficial ante la solicitud internacional recibida.

La dependencia federal descartó proceder con la petición enviada por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, la cual planteaba la detención de ciudadanos sinaloenses.

De acuerdo con Raúl Jiménez, no existen elementos suficientes que respalden la urgencia de ejecutar dichas capturas, por lo que la solicitud fue analizada sin encontrar bases sólidas para su cumplimiento inmediato.

El funcionario explicó que la Secretaría de Relaciones Exteriores canalizó el requerimiento hacia su área, con la intención de concretar detenciones con fines de posible extradición. No obstante, tras revisar el contenido, la instancia concluyó que no hay pruebas ni fundamentos legales que permitan justificar una acción de ese tipo en este momento.

También se precisó que la petición no corresponde a un proceso formal de extradición, sino a una medida cautelar.

Este tipo de recurso implica restricciones a derechos, por lo que solo puede aplicarse cuando existen indicios claros y comprobables.