Saltillo.- Un títere o marioneta, es cualquier objeto que al ser movido, cumple una función dramática en el contexto teatral, estas figuras inanimadas adquieren vida gracias a la manipulación humana.
La tradición e historia titiritesca se remonta a tiempos inmemoriales ya que estas figurillas siempre han tenido una función específica: que a través de su movimiento y representación, se transmita un mensaje, idea o conceptos particulares; su manipulación permite al público imaginar escenarios más allá de lo físicamente tangible y su característica lúdica es lo que permite este ejercicio.
En México su uso se remonta al Preclásico Medio de Mesoamérica, en el Centro Arqueológico de Xochitécatl, donde fueron halladas figurillas que demuestran que formaban parte de la vida cotidiana de nuestros ancestros. Más tarde, durante la Nueva España en 1524, hay registros de compañías que iban a ferias y mercados a ofrecer espectáculos. A partir de entonces surgieron los cimientos de lo hoy es el teatro guiñol en México, orgullo nacional en crecimiento.
Sin duda el máximo exponente de las marionetas en México, es el titiritero Rosete Aranda. Él estableció una compañía cuyos programas estaban integrados por obras dramáticas en cuyos intermedios, entre jornada y jornada, los muñecos cantaban, bailaban y representaban entremeses, siguiendo los patrones del escenario oficial.
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Un monstruo viene a verme
Está influencia ha motivado a cientos de directores a realizar adaptaciones en donde el ‘muppet’ cobre una gran relevancia.
Tal es el caso de la obra: ‘un monstruo viene a verme’, montaje que Bajo la dirección de Armando Tenorio, esta obra de Patrick Ness cobra vida gracias al Muppet de un gran monstruo de un árbol de Tejo, que logra ofrecer una propuesta imponente, conmovedora y mágica.
Donaldo Duarte, es el joven actor que le da vida al Monstruo, un viejo tejo que decide caminar para poder ayudarlo a Cono, un adolescente que necesita encontrarse y descubrir lo que siente.
Es ahí donde Donaldo otorga su voz y cuerpo a un muppet para crear una atmósfera donde cartón, papel, plástico y metal se convierten en un imponente monstruo que domina el escenario.
‘Lo complicado radica en lo pesado que es, tiene un peso de 10 a 15 kilos, que al paso de una hora sea complicado cargarlo. La estructura hace que el monstruo repose sobre mis hombros, distribuyendo el peso por la espalda dorsales, lumbares y espalda baja. Es mi mano izquierda con la que manejo el brazo del monstruo y la derecha la cabeza y mandíbula, logrando este acto mágico en el que el Tejo logra hablar´, explicó Donaldo Duarte.
Esta historia y muppet aún puede ser vista este fin de semana en Saltillo, en el Foro Amapola. Los boletos se pueden encontrar en Boletópolis, así como a través de las redes sociales de Cuarta Pared, los viernes a las 20:00 horas y sábado y domingo a las 17:30 y 20:00 horas del 22 de octubre al 14 de noviembre.
Los puppet crean atmósferas increíbles
En muchas partes del mundo son los puppets los que se están convirtiendo en los protagonistas de las grandes historias.
Nick Barnes es quién actualmente se encuentra dándole vida al tigre de la Life Of Pi West, en una increíble producción que está impresionando al mundo.

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