Mientras en otros estados del país la inseguridad aumenta, en Coahuila hay un esfuerzo permanente al que se suma la transición ordenada y el compromiso en materia de seguridad entre Miguel Riquelme y Manolo Jiménez.
La ubicación geográfica de Coahuila es, y siempre lo ha sido, un motivo para la lucha permanente contra la inseguridad.
Otros estados como Tamaulipas y Nuevo León no lo han asumido así y los resultados de inestabilidad social van en aumento.
Sus autoridades no solo carecen de estrategias de fondo, sino que adolecen de la permanencia en el trabajo y se aíslan.
La presencia del secretario de la Defensa, general Luis Cresencio Sandoval, es un reflejo de que nuestro Ejército apoya a Coahuila en el esfuerzo sostenido a favor de la seguridad.
Y el gobernador Riquelme lo ha reiterado con el agradecimiento a nuestras fuerzas armadas.
En el momento del cambio de gobierno resulta clave sostener ese esfuerzo y fijar nuevas metas como también lo ha reiterado el gobernador electo, Manolo Jiménez, bajo el concepto institucional de mantener a Coahuila blindado.
Ambos conceptos generan la tranquilidad en el cambio de mandos y determinan el camino que no es otro más que brindar seguridad a todos los sectores, como factor de estabilidad social y crecimiento económico.
El Mirón ve lo que usted ve y siente. Estados inmersos en la inseguridad y autoridades de gobierno no comprometidas.
En Coahuila está garantizado que la seguridad es y seguirá siendo prioridad y no populismo sin resultados y alejado de la realidad






