El accidente en la mina «El Pinabete», en la que 10 mineros quedaron sepultados tras una inundación, no debe de quedar impune, considera la diputada Lizbeth Ogazón.

Desde el Congreso del estado de Coahuila hizo un pronunciamiento para que la Fiscalía General de la República continúe con la búsqueda de los verdaderos dueños del complejo minero y respondan por la tragedia.

La legisladora local consideró que al quedar una decena hogares sin sustento, por la pérdida del jefe de familia, es necesario crear un fideicomiso para que se les garantice una pensión a las viudas, educación, salud y alimentación a los niños que quedaron en situación vulnerable.

Insistió en que esta situación no debe de quedar impune y es necesario que caiga el peso de la ley sobre los propietarios por la omisión en el cumplimiento de las condiciones de trabajo para que los mineros trabajen de forma segura.