Torreón.- Soportando temperaturas de 40 grados centígrados, con hambre y sed, acompañado de su familia originaria de Colombia, Carlos no cesa en su intento por cruzar a los Estados Unidos, pese a los riesgos que corren.
Mostrando un evidente cansancio luego de caminar durante varias horas, el migrante, al igual que otros, originarios de diferentes países, intenta abordar algún vagón del ferrocarril para proseguir con su travesía en busca de una mejor oportunidad de vida.








